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¿Cómo afecta la lluvia al rendimiento de tus paneles solares?

Barrios Solares

¿Eres de los que piensan que la lluvia es la gran enemiga de tus placas solares? Es muy común ver el cielo encapotado, con las primeras gotas golpeando el cristal, y pensar que ese día tus placas no van a generar energía. Sin embargo, lejos de ser un problema, el agua puede convertirse en una aliada inesperada para tu autoconsumo. En este artículo vamos a explicarte por qué la lluvia en los paneles solares no detiene tu producción de energía, sino que puede llegar a convertirse en tu mejor aliada. 

¿Realmente producen energía las placas solares cuando llueve?

La respuesta corta es un sí rotundo, y es que, aunque a priori puede parecer que sin un sol radiante las placas no pueden generar electricidad, la realidad física es distinta. Realmente, no necesitan exclusivamente el impacto directo de los rayos solares para funcionar, sino radiación. ¡Vamos a explicártelo de forma sencilla!

Incluso en los días más grises, existe lo que llamamos radiación difusa. Esto consiste en que los fotones de luz atraviesan las nubes y, aunque llegan con menos intensidad, siguen impactando en las células de silicio de tu instalación de placas. Es decir, la productividad fotovoltaica continúa activa. 

De hecho, si miras a países como Alemania o el Reino Unido, que no son precisamente el Caribe, verás que son líderes en energía solar, precisamente porque sus instalaciones están optimizadas para captar esa luz difusa de forma constante. Por eso, aunque tengan menos horas de sol brillante, la eficiencia energética solar es más estable.

Rendimiento panel solar con lluvia

¿En qué medida se reduce la producción solar los días de lluvia?

Es lógico que no produzcan la misma energía un 15 de agosto que un martes lluvioso de noviembre, pero ¿de qué cantidad estamos hablando? Normalmente, la producción solar en días nublados suele caer a un rango de entre el 10 % y el 25 % de su capacidad máxima. Sí, está claro que es menos, pero recuerda: ¡no es cero!

Aquí entra en juego un factor que explica por qué el norte de Europa produce tanto: el control de la temperatura. Los paneles solares son componentes electrónicos y, como tu móvil o tu ordenador, funcionan mejor cuando no se sobrecalientan. En climas frescos y lluviosos, el silicio de las placas trabaja con mucha más eficiencia que bajo un sol abrasador de 40 grados. Por eso, cuando el sol de España aprieta demasiado, la capacidad de los paneles para generar electricidad disminuye. 

Sin embargo, la lluvia refresca los paneles al instante, bajando su temperatura a niveles óptimos. Este enfriamiento ayuda a que cada celda trabaje con más soltura, compensando en gran medida la falta de luz directa. Como ves, el balance del rendimiento de tus paneles solares con lluvia es mucho más positivo de lo que mucha gente cree. 

La lluvia como «mantenimiento gratuito» para tu tejado

¿Sabes cuánto cuesta contratar a alguien para limpiar los paneles o el tiempo que pierdes subiendo tú mismo? ¡Pues la naturaleza te regala ese servicio cada vez que llueve! La lluvia en los paneles solares actúa como un sistema de autolimpieza natural que elimina el polvo acumulado, el polen de la primavera y los excrementos de pájaros. Dicho de forma directa, el mantenimiento de paneles solares con lluvia tiene un coste cero

Piensa que mantener la superficie de los módulos limpia es vital, ya que una capa de suciedad puede reducir la eficiencia mucho más que un par de nubes pasajeras. Por eso, tras una tarde de lluvia limpia, verás que la producción de energía mejorará notablemente al día siguiente, cuando salga el sol, por la sencilla razón de que el cristal estará impecable.

¿Puede el agua dañar la instalación?

Puede que, ante un día de lluvias intensas, te hayas preguntado si se pueden estropear los circuitos o si es peligroso que se mojen las placas. Puedes estar tranquilo porque tus paneles están diseñados para vivir a la intemperie durante décadas. Los módulos fotovoltaicos cuentan con un grado de protección (llamado estanqueidad IP67 o IP68) que los hace totalmente herméticos al agua y al polvo.

Además, los marcos de aluminio anodizado y el vidrio templado están preparados para aguantar mucho más que una simple tormenta o incluso granizo de tamaño considerable. Así que, aunque veas caer el diluvio universal, puedes estar tranquilo. Eso sí, el agua no acortará la vida útil de tus paneles, siempre y cuando la instalación haya sido realizada por profesionales que sellen correctamente los anclajes y conexiones.

Consejos de mantenimiento tras lluvias intensas

Aunque hemos dicho que la lluvia limpia, no toda es igual, ya que en España somos expertos en la famosa «lluvia de barro» o calima. En estos casos, el agua viene cargada de arena del desierto y, al secarse, deja una costra que sí perjudica la eficiencia de la energía solar. Como expertos en el sector, aquí te dejamos unos consejos rápidos de mantenimiento de paneles solares con lluvia intensa:

  1. Revisión visual: cuando pare de llover, echa un ojo a las placas para ver si se ha acumulado barro en ellas. 
  2. Cuidado con las hojas: a veces el viento y el agua arrastran hojas o ramas que se quedan atascadas en las esquinas. Te recomendamos que las quites para evitar puntos calientes que reduzcan la producción. 
  3. No uses productos abrasivos: si el barro persiste, con un poco de agua tibia y jabón neutro será suficiente para limpiar los paneles. ¡Nada de estropajos que rayen el vidrio!

En definitiva, como hemos visto, la lluvia en los paneles solares es una parte natural del ciclo de vida de tu instalación y te aporta más ventajas que desventajas. Ahora bien, ¿qué pasa si te encanta la idea de ahorrar con el sol, pero no quieres preocuparte de si llueve, de si hay que limpiar el tejado o, simplemente, no tienes uno propio? En Visalia hemos pensado en todo, y ahora, gracias a nuestros barrios solares, puedes unirte a la revolución energética sin instalar ni un solo tornillo en tu casa. Es la forma más sencilla de disfrutar del autoconsumo compartido, donde nosotros nos encargamos de que todo funcione a la perfección, llueva o truene, para que tú solo veas cómo baja tu factura. ¡Pide más información ahora!

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¿Es posible participar en un barrio solar si vives de alquiler?

Barrios Solares

¿Alguna vez has mirado hacia el tejado de cualquier chalet y has pensado que la energía solar es un privilegio solo para quienes tienen casa propia? Pues nada de eso. Ni necesitas vivir en una vivienda unifamiliar, ni ser siquiera el dueño del inmueble. Hoy en día, el modelo energético está cambiando y ya no necesitas ser el propietario de una vivienda para beneficiarte del sol. El barrio solar en alquiler ya es una opción viable y en este artículo vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para beneficiarte de este tipo de proyecto compartido. 

¿Puedo participar en un barrio solar si no soy el propietario de la vivienda?

La respuesta es un sí gigante, ya que vivir en una casa arrendada ya no es una barrera para sumarte a la transición energética. De hecho, el concepto de comunidades solares para inquilinos nació precisamente para que personas que no tienen un tejado propio puedan disfrutar de los mismos beneficios que el dueño de un chalet de lujo. 

Esto significa que no tendrás que hacer una instalación de paneles en tu terraza o tejado, sino que la instalación solar estará ubicada en un lugar cercano, como un edificio municipal o una nave industrial. Es lo que se conoce como energía compartida en alquiler y tú, como vecino, solo tendrás que unirte al proyecto del barrio solar próximo a ti y la energía se repartirá entre todos los vecinos que se apunten. 

Requisitos para el autoconsumo en alquiler: lo que necesitas saber

Seguro que ahora estás pensando que todo suena genial, pero que quieres saber qué necesitas realmente para disfrutar del autoconsumo en alquiler. Pues bien, desde Visalia te explicamos cuáles son las normas por las que se rige este proyecto. 

La regla de los 2 km 

Este es el punto clave. Para que puedas ahorrar en el recibo de la luz mediante un barrio solar urbano, tu vivienda debe estar situada a menos de 2000 metros (2 km) de la instalación solar. Esta es la distancia máxima legal que permite que la energía se considere compartida entre la planta y tu hogar. 

¿Por qué es importante esto? Porque el barrio solar utiliza la red eléctrica de siempre para llegar a tu casa. En otras palabras, la red eléctrica de tu compañía funciona como la «carretera» por la que viaja la energía del sol hasta tu piso. La planta solar vierte su energía limpia a esa carretera y tú la recoges en tu casa. Por eso, no hace falta tirar cables nuevos por la calle desde las placas hasta tu vivienda. 

Paneles solares

La titularidad de la factura: el pase para las comunidades solares para inquilinos

Para entrar en una de estas comunidades solares, el contrato de luz debe estar a tu nombre. Si actualmente los recibos los paga el casero y luego te los pasa a ti, lo más recomendable es que hagas un cambio de titular. Es un trámite gratuito y rápido que te dará el control total de tu energía.

Una vez seas el titular, puedes firmar el acuerdo de reparto de energía fotovoltaica. Ahora bien, lo ideal, y lo que hacemos en Visalia, es mirar tu histórico de consumo. Así, podemos analizar cuántos kWh gastas al mes y, basándonos en eso, te proponemos una cuota de participación. Además, te animamos a echar un ojo a nuestras diferentes tarifas eléctricas para ajustarte a la que mejor encaje con tus necesidades. 

A partir de ahí, se anota cuánta energía han generado las placas del barrio solar y, en función de tu porcentaje de participación, se restará lo que las placas compartidas han producido de lo que tú has gastado en casa. Esto, sin duda, reducirá notablemente tu factura eléctrica. 

Beneficios de unirse a un barrio solar

Además de no tener que gastarte dinero en una instalación, participar en un barrio solar tiene ciertos beneficios que debes conocer: 

  • Ahorro directo sin inversión: te unes y empiezas a ahorrar en el recibo de la luz desde el primer día.
  • Cero mantenimiento: ¿Se ha roto una placa? ¿Hay que limpiarlas? A ti no debe importarte, pues las empresas gestoras somos las que nos encargamos de que todo esté impecable. Tú solo recibes la energía. 
  • Energía 100 % justa: no se trata de que te asignen un número de placas, pues si les diera la sombra y a las de tu vecino no, tú saldrías perjudicado. Como hemos dicho, tienes una cuota de participación. De este modo, si la planta produce 1000 kWh, tú recibes tu porcentaje. 
  • Suscripción a medida: ¡puedes elegir tu porcentaje! Si vives solo, eliges una cuota pequeña. Si sois familia numerosa, pides más. Es un autoconsumo personalizado que se adapta a tu consumo real.
  • Conciencia tranquila: Estás ayudando al planeta usando electricidad renovable para inquilinos, reduciendo la huella de carbono de tu barrio.

¿Qué ocurre con mi participación en el barrio solar si decido mudarme?

Esta es la gran duda de cualquier persona que vive de alquiler. A diferencia de quien se gasta 6000 euros en poner placas en su tejado, tú no has hecho una obra permanente. Así que, si te tienes que mudar, puedes optar por estas dos opciones: 

  1. Mudanza cerca del antiguo piso: si tu nuevo piso sigue estando a menos de 2 km de la planta, simplemente tendrás que avisar del cambio de dirección y seguirás ahorrando del mismo modo. ¡Tu suministro energético móvil te acompañará!
  2. Baja sin penalizaciones: en el caso de que te vayas más lejos, podrás darte de baja de la asociación solar vecinal. Como ves, es un consumo energético flexible que se adapta a tu ritmo de vida.

En definitiva, vivir de alquiler no es un impedimento para disfrutar de la energía más barata y limpia que existe. Gracias al barrio solar en alquiler, puedes reducir tu consumo eléctrico sin moverte de tu sofá. ¿Estás interesado y quieres saber si ya tienes un barrio solar cerca de tu casa? ¡Te invitamos a hacer clic aquí  y descubrirlo por ti mismo!

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paneles solares vs fotovoltaico

Paneles solares térmicos vs. fotovoltaicos: diferencias y usos en el hogar

Luz

¿Alguna vez has paseado por tu barrio, has mirado hacia los tejados de los vecinos y te has preguntado por qué algunas placas se ven tan distintas a otras? Lo cierto es que, aunque desde la calle todas parecen «paneles solares», no todas hacen lo mismo. Es muy común sentir esa pequeña confusión, pero no te preocupes porque hoy vas a descubrir qué tecnología es la que realmente necesita tu casa para que tu bolsillo lo note desde el primer mes. En este artículo vamos a analizar a fondo los paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, viendo sus diferencias y usos en el hogar para que elijas con total seguridad.

¿Cómo funcionan los paneles solares fotovoltaicos?

Si lo que buscas es reducir drásticamente tu factura de la luz, el panel solar fotovoltaico es, probablemente, el sistema energético que más te conviene. Sin embargo, ¿cómo ocurre la magia? Pues bien, todo empieza con las células de silicio que forman las placas. Cuando la luz del sol golpea a estas células, se produce lo que llamamos el efecto fotovoltaico, que consiste en que la energía lumínica libera electrones, generando una corriente eléctrica continua.

Sin embargo, los electrodomésticos no pueden usar esa energía tal cual, y ahí es donde entra en juego el inversor, que es un aparato clave que transforma esa electricidad en corriente alterna, la misma que sale por tus enchufes de toda la vida.

Usos principales de los paneles fotovoltaicos

La gran ventaja de instalar paneles solares para casa de tipo fotovoltaico es que son muy versátiles. Como generan electricidad, los usos son prácticamente infinitos. No obstante, te ponemos algunos ejemplos de lo que podrás hacer con ellos: 

  • Autoconsumo doméstico: alimentar cualquier electrodoméstico o iluminar tu vivienda entera. 
  • Climatización: usar el aire acondicionado en verano sin miedo a los sobrecostes en la factura de luz.

Movilidad eléctrica: cargar tu coche eléctrico

¿Cómo funcionan los paneles solares térmicos? El poder del calor

A diferencia de los anteriores, la energía solar térmica no busca fabricar electricidad, sino capturar el calor del sol de la forma más directa posible. Vamos a imaginar una manguera de jardín que se queda al sol en pleno agosto. ¿Qué ocurre? Pues que cuando abres el grifo, el agua sale ardiendo, ¿verdad? Pues un panel térmico, también llamado colector, lleva ese concepto a un nivel profesional.

Estos paneles tienen en su interior unos conductos por los que circula un fluido caloportador, que generalmente es agua mezclada con anticongelante. El panel actúa como un pequeño invernadero que calienta ese líquido a temperaturas muy altas. Luego, ese calor se traslada a un depósito de agua mediante un intercambiador, permitiendo que tengas agua caliente disponible para toda la familia sin gastar gas o electricidad.

Usos principales de la energía térmica

Aunque es menos versátil que la fotovoltaica, sus aplicaciones son también muy elevadas. Por ejemplo, podrás utilizar este sistema para: 

  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): es su uso estrella. Proporciona agua caliente para duchas, grifos y electrodomésticos de forma casi gratuita.
  • Suelo radiante: puede servir de apoyo para sistemas de calefacción por agua, reduciendo mucho la necesidad de encender la caldera de gas natural.

Piscinas: es la opción ideal si quieres alargar la temporada de baño calentando el agua de tu piscina exterior de forma sostenible.

Diferencia entre panel fotovoltaico y térmico

A la hora de comprar, es normal que te preguntes cuál es la diferencia entre fotovoltaico y térmico que más impacto tendrá en tu día a día. Para ponértelo fácil, aquí te damos tres puntos clave para comparar ambos sistemas.

Tipo de energía y versatilidad

La fotovoltaica es polivalente, pues, como hemos dicho, la electricidad que se genera sirve para todo, incluido calentar agua si tienes un termo eléctrico. En cambio, la térmica es una especialista, pues solo sirve para generar calor con el objetivo de calentar agua. Es decir, un panel térmico no te servirá para encender una bombilla.

Rendimiento y captación

Si hablamos de rendimiento bruto, la térmica aprovecha mucho más la radiación solar, pues hasta un 80 % de lo que recibe lo convierte en calor, mientras que la fotovoltaica ronda el 20 % de eficiencia en convertir luz en electricidad. 

La explicación es puramente técnica, ya que convertir la luz (fotones) en electricidad (electrones) es un proceso mucho más difícil de lograr que simplemente calentar un líquido. Sin embargo, ese 20% eléctrico es mucho más valioso al poder darle muchos usos y evitar sobrecostes en tu factura de luz.

Mantenimiento y vida útil

Aquí la balanza se inclina hacia la fotovoltaica. Al no tener partes móviles ni líquidos circulando bajo presión, el mantenimiento es casi nulo. De hecho, basta con una limpieza ocasional. Por el contrario, los sistemas térmicos, al manejar fluidos y depósitos, requieren más atención. Es necesario efectuar revisiones más frecuentes, entre otras cosas, para evitar fugas o problemas con las bombas de circulación.

Instalación fotovoltaica

¿Qué opción conviene más según tu tipo de consumo?

No hay una respuesta única, porque cada hogar es un mundo. No es lo mismo que vivas solo a que seáis muchos en casa. Tampoco es la misma situación si trabajas fuera a si lo haces en casa y en verano debes tener encendido el aire acondicionado todo el día. 

Si tu mayor gasto viene del termo eléctrico o de una caldera de gas natural, la térmica puede ser una solución muy específica y eficaz. Sin embargo, para la mayoría de los usuarios domésticos actuales, la opción que ofrece un ahorro de luz más global es la fotovoltaica, pues te permite atacar todos los frentes del consumo doméstico a la vez.

Costes y rentabilidad de la inversión

A nivel de precio de instalación, la térmica suele ser más barata para un sistema básico de agua caliente (entre 2000 € y 4000 €). No obstante, la fotovoltaica, aunque puede empezar en rangos similares o superiores según el número de placas, cuenta actualmente con subvenciones y beneficios fiscales, como rebajas en el IBI, que acortan mucho el tiempo de amortización.

Así, aunque la fotovoltaica sea más cara en un principio, suele amortizarse en unos 5-8 años, dependiendo de cuánto aproveches la energía solar en las horas centrales del día. 

Como ves, en el duelo de paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, no hay un perdedor, sino diferentes soluciones para diferentes necesidades. Si, además, quieres tener una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo, ¡haz clic aquí y elige la que más encaje contigo!

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¿Es posible participar en un barrio solar si vives de alquiler?

Barrios Solares

¿Alguna vez has mirado hacia el tejado de cualquier chalet y has pensado que la energía solar es un privilegio solo para quienes tienen casa propia? Pues nada de eso. Ni necesitas vivir en una vivienda unifamiliar, ni ser siquiera el dueño del inmueble. Hoy en día, el modelo energético está cambiando y ya no necesitas ser el propietario de una vivienda para beneficiarte del sol. El barrio solar en alquiler ya es una opción viable y en este artículo vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para beneficiarte de este tipo de proyecto compartido. 

¿Puedo participar en un barrio solar si no soy el propietario de la vivienda?

La respuesta es un sí gigante, ya que vivir en una casa arrendada ya no es una barrera para sumarte a la transición energética. De hecho, el concepto de comunidades solares para inquilinos nació precisamente para que personas que no tienen un tejado propio puedan disfrutar de los mismos beneficios que el dueño de un chalet de lujo. 

Esto significa que no tendrás que hacer una instalación de paneles en tu terraza o tejado, sino que la instalación solar estará ubicada en un lugar cercano, como un edificio municipal o una nave industrial. Es lo que se conoce como energía compartida en alquiler y tú, como vecino, solo tendrás que unirte al proyecto del barrio solar próximo a ti y la energía se repartirá entre todos los vecinos que se apunten. 

Requisitos para el autoconsumo en alquiler: lo que necesitas saber

Seguro que ahora estás pensando que todo suena genial, pero que quieres saber qué necesitas realmente para disfrutar del autoconsumo en alquiler. Pues bien, desde Visalia te explicamos cuáles son las normas por las que se rige este proyecto. 

La regla de los 2 km 

Este es el punto clave. Para que puedas ahorrar en el recibo de la luz mediante un barrio solar urbano, tu vivienda debe estar situada a menos de 2000 metros (2 km) de la instalación solar. Esta es la distancia máxima legal que permite que la energía se considere compartida entre la planta y tu hogar. 

¿Por qué es importante esto? Porque el barrio solar utiliza la red eléctrica de siempre para llegar a tu casa. En otras palabras, la red eléctrica de tu compañía funciona como la «carretera» por la que viaja la energía del sol hasta tu piso. La planta solar vierte su energía limpia a esa carretera y tú la recoges en tu casa. Por eso, no hace falta tirar cables nuevos por la calle desde las placas hasta tu vivienda. 

Paneles solares

La titularidad de la factura: el pase para las comunidades solares para inquilinos

Para entrar en una de estas comunidades solares, el contrato de luz debe estar a tu nombre. Si actualmente los recibos los paga el casero y luego te los pasa a ti, lo más recomendable es que hagas un cambio de titular. Es un trámite gratuito y rápido que te dará el control total de tu energía.

Una vez seas el titular, puedes firmar el acuerdo de reparto de energía fotovoltaica. Ahora bien, lo ideal, y lo que hacemos en Visalia, es mirar tu histórico de consumo. Así, podemos analizar cuántos kWh gastas al mes y, basándonos en eso, te proponemos una cuota de participación. Además, te animamos a echar un ojo a nuestras diferentes tarifas eléctricas para ajustarte a la que mejor encaje con tus necesidades. 

A partir de ahí, se anota cuánta energía han generado las placas del barrio solar y, en función de tu porcentaje de participación, se restará lo que las placas compartidas han producido de lo que tú has gastado en casa. Esto, sin duda, reducirá notablemente tu factura eléctrica. 

Beneficios de unirse a un barrio solar

Además de no tener que gastarte dinero en una instalación, participar en un barrio solar tiene ciertos beneficios que debes conocer: 

  • Ahorro directo sin inversión: te unes y empiezas a ahorrar en el recibo de la luz desde el primer día.
  • Cero mantenimiento: ¿Se ha roto una placa? ¿Hay que limpiarlas? A ti no debe importarte, pues las empresas gestoras somos las que nos encargamos de que todo esté impecable. Tú solo recibes la energía. 
  • Energía 100 % justa: no se trata de que te asignen un número de placas, pues si les diera la sombra y a las de tu vecino no, tú saldrías perjudicado. Como hemos dicho, tienes una cuota de participación. De este modo, si la planta produce 1000 kWh, tú recibes tu porcentaje. 
  • Suscripción a medida: ¡puedes elegir tu porcentaje! Si vives solo, eliges una cuota pequeña. Si sois familia numerosa, pides más. Es un autoconsumo personalizado que se adapta a tu consumo real.
  • Conciencia tranquila: Estás ayudando al planeta usando electricidad renovable para inquilinos, reduciendo la huella de carbono de tu barrio.

¿Qué ocurre con mi participación en el barrio solar si decido mudarme?

Esta es la gran duda de cualquier persona que vive de alquiler. A diferencia de quien se gasta 6000 euros en poner placas en su tejado, tú no has hecho una obra permanente. Así que, si te tienes que mudar, puedes optar por estas dos opciones: 

  1. Mudanza cerca del antiguo piso: si tu nuevo piso sigue estando a menos de 2 km de la planta, simplemente tendrás que avisar del cambio de dirección y seguirás ahorrando del mismo modo. ¡Tu suministro energético móvil te acompañará!
  2. Baja sin penalizaciones: en el caso de que te vayas más lejos, podrás darte de baja de la asociación solar vecinal. Como ves, es un consumo energético flexible que se adapta a tu ritmo de vida.

En definitiva, vivir de alquiler no es un impedimento para disfrutar de la energía más barata y limpia que existe. Gracias al barrio solar en alquiler, puedes reducir tu consumo eléctrico sin moverte de tu sofá. ¿Estás interesado y quieres saber si ya tienes un barrio solar cerca de tu casa? ¡Te invitamos a hacer clic aquí  y descubrirlo por ti mismo!

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paneles solares vs fotovoltaico

Paneles solares térmicos vs. fotovoltaicos: diferencias y usos en el hogar

Luz

¿Alguna vez has paseado por tu barrio, has mirado hacia los tejados de los vecinos y te has preguntado por qué algunas placas se ven tan distintas a otras? Lo cierto es que, aunque desde la calle todas parecen «paneles solares», no todas hacen lo mismo. Es muy común sentir esa pequeña confusión, pero no te preocupes porque hoy vas a descubrir qué tecnología es la que realmente necesita tu casa para que tu bolsillo lo note desde el primer mes. En este artículo vamos a analizar a fondo los paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, viendo sus diferencias y usos en el hogar para que elijas con total seguridad.

¿Cómo funcionan los paneles solares fotovoltaicos?

Si lo que buscas es reducir drásticamente tu factura de la luz, el panel solar fotovoltaico es, probablemente, el sistema energético que más te conviene. Sin embargo, ¿cómo ocurre la magia? Pues bien, todo empieza con las células de silicio que forman las placas. Cuando la luz del sol golpea a estas células, se produce lo que llamamos el efecto fotovoltaico, que consiste en que la energía lumínica libera electrones, generando una corriente eléctrica continua.

Sin embargo, los electrodomésticos no pueden usar esa energía tal cual, y ahí es donde entra en juego el inversor, que es un aparato clave que transforma esa electricidad en corriente alterna, la misma que sale por tus enchufes de toda la vida.

Usos principales de los paneles fotovoltaicos

La gran ventaja de instalar paneles solares para casa de tipo fotovoltaico es que son muy versátiles. Como generan electricidad, los usos son prácticamente infinitos. No obstante, te ponemos algunos ejemplos de lo que podrás hacer con ellos: 

  • Autoconsumo doméstico: alimentar cualquier electrodoméstico o iluminar tu vivienda entera. 
  • Climatización: usar el aire acondicionado en verano sin miedo a los sobrecostes en la factura de luz.

Movilidad eléctrica: cargar tu coche eléctrico

¿Cómo funcionan los paneles solares térmicos? El poder del calor

A diferencia de los anteriores, la energía solar térmica no busca fabricar electricidad, sino capturar el calor del sol de la forma más directa posible. Vamos a imaginar una manguera de jardín que se queda al sol en pleno agosto. ¿Qué ocurre? Pues que cuando abres el grifo, el agua sale ardiendo, ¿verdad? Pues un panel térmico, también llamado colector, lleva ese concepto a un nivel profesional.

Estos paneles tienen en su interior unos conductos por los que circula un fluido caloportador, que generalmente es agua mezclada con anticongelante. El panel actúa como un pequeño invernadero que calienta ese líquido a temperaturas muy altas. Luego, ese calor se traslada a un depósito de agua mediante un intercambiador, permitiendo que tengas agua caliente disponible para toda la familia sin gastar gas o electricidad.

Usos principales de la energía térmica

Aunque es menos versátil que la fotovoltaica, sus aplicaciones son también muy elevadas. Por ejemplo, podrás utilizar este sistema para: 

  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): es su uso estrella. Proporciona agua caliente para duchas, grifos y electrodomésticos de forma casi gratuita.
  • Suelo radiante: puede servir de apoyo para sistemas de calefacción por agua, reduciendo mucho la necesidad de encender la caldera de gas natural.

Piscinas: es la opción ideal si quieres alargar la temporada de baño calentando el agua de tu piscina exterior de forma sostenible.

Diferencia entre panel fotovoltaico y térmico

A la hora de comprar, es normal que te preguntes cuál es la diferencia entre fotovoltaico y térmico que más impacto tendrá en tu día a día. Para ponértelo fácil, aquí te damos tres puntos clave para comparar ambos sistemas.

Tipo de energía y versatilidad

La fotovoltaica es polivalente, pues, como hemos dicho, la electricidad que se genera sirve para todo, incluido calentar agua si tienes un termo eléctrico. En cambio, la térmica es una especialista, pues solo sirve para generar calor con el objetivo de calentar agua. Es decir, un panel térmico no te servirá para encender una bombilla.

Rendimiento y captación

Si hablamos de rendimiento bruto, la térmica aprovecha mucho más la radiación solar, pues hasta un 80 % de lo que recibe lo convierte en calor, mientras que la fotovoltaica ronda el 20 % de eficiencia en convertir luz en electricidad. 

La explicación es puramente técnica, ya que convertir la luz (fotones) en electricidad (electrones) es un proceso mucho más difícil de lograr que simplemente calentar un líquido. Sin embargo, ese 20% eléctrico es mucho más valioso al poder darle muchos usos y evitar sobrecostes en tu factura de luz.

Mantenimiento y vida útil

Aquí la balanza se inclina hacia la fotovoltaica. Al no tener partes móviles ni líquidos circulando bajo presión, el mantenimiento es casi nulo. De hecho, basta con una limpieza ocasional. Por el contrario, los sistemas térmicos, al manejar fluidos y depósitos, requieren más atención. Es necesario efectuar revisiones más frecuentes, entre otras cosas, para evitar fugas o problemas con las bombas de circulación.

Instalación fotovoltaica

¿Qué opción conviene más según tu tipo de consumo?

No hay una respuesta única, porque cada hogar es un mundo. No es lo mismo que vivas solo a que seáis muchos en casa. Tampoco es la misma situación si trabajas fuera a si lo haces en casa y en verano debes tener encendido el aire acondicionado todo el día. 

Si tu mayor gasto viene del termo eléctrico o de una caldera de gas natural, la térmica puede ser una solución muy específica y eficaz. Sin embargo, para la mayoría de los usuarios domésticos actuales, la opción que ofrece un ahorro de luz más global es la fotovoltaica, pues te permite atacar todos los frentes del consumo doméstico a la vez.

Costes y rentabilidad de la inversión

A nivel de precio de instalación, la térmica suele ser más barata para un sistema básico de agua caliente (entre 2000 € y 4000 €). No obstante, la fotovoltaica, aunque puede empezar en rangos similares o superiores según el número de placas, cuenta actualmente con subvenciones y beneficios fiscales, como rebajas en el IBI, que acortan mucho el tiempo de amortización.

Así, aunque la fotovoltaica sea más cara en un principio, suele amortizarse en unos 5-8 años, dependiendo de cuánto aproveches la energía solar en las horas centrales del día. 

Como ves, en el duelo de paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, no hay un perdedor, sino diferentes soluciones para diferentes necesidades. Si, además, quieres tener una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo, ¡haz clic aquí y elige la que más encaje contigo!

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eficiencia energetica electrodomesticos

Qué es la eficiencia energética en electrodomésticos y cómo interpretarla al comprar

Fibra y móvil

¿Alguna vez has comprado un electrodoméstico que parecía un «chollo» pero luego te has percatado de que tu factura de luz ha subido? A menudo, al elegir aparatos baratos se acaba pagando con creces cada mes a la compañía eléctrica. De ahí la importancia de conocer qué sentido tiene la eficiencia energética en electrodomésticos. Invertir en productos de bajo consumo no es solo una cuestión de compromiso medioambiental, sino que, además, es una de las formas más inteligentes de proteger tu economía doméstica a largo plazo. En este artículo, vamos a enseñarte a descifrar la etiqueta energética para que tu próxima compra sea una verdadera inversión.

¿Qué es la eficiencia energética y por qué es clave en tu hogar?

La eficiencia energética es la capacidad que tiene un aparato para realizar su función (enfriar, lavar, iluminar, etc.) con el menor consumo de energía posible. Debes tener claro que un electrodoméstico eficiente no es aquel que tiene menos potencia, sino el que aprovecha mejor cada vatio de electricidad.

De este modo, si tienes electrodomésticos eficientes en casa no tendrás que cambiar tus hábitos de consumo, pues directamente tu vivienda te pedirá menos energía para que trabajen los aparatos. Esto, sin duda, es el primer paso, y el más lógico, para tener una casa que sea sostenible con el planeta y evitar sustos cuando llegue el recibo eléctrico.

Electrodoméstico eficiente

Cómo leer la etiqueta energética paso a paso

Desde marzo de 2021, la Unión Europea actualizó la etiqueta energética para hacerla más clara, eliminando las confusas categorías A+, A++ y A+++. Ahora, la escala es mucho más directa y sencilla. Aquí te presentamos los puntos clave para entenderla.

Letras y colores

Es la parte más visual de la etiqueta. La escala actual engloba de la A a la G, eliminando las antiguas y confusas clases A+, A++ y A+++, tal y como dijimos anteriormente: 

  • La etiqueta de color verde (A, B y C) indica que el electrodoméstico es eficiente. Debes tener en cuenta que la letra A está reservada para tecnologías futuras, así que una B en el presente es la gama más alta en ahorro. No te quepa duda de que, si ves una B o una C, estarás ante una compra excelente. 
  • La etiqueta de color amarillo y naranja (D, E) representa la clase media. No son los modelos que menos consumen, pero han mejorado mucho respecto a modelos antiguos. Así, por ejemplo, un aparato de clase D suele ser una opción equilibrada, al tener un precio más bajo que uno de clase B, pero ofreciendo un rendimiento energético razonable. 

La etiqueta de color rojo (F, G) incluye a aquellos aparatos que desperdician más energía porque son los que más consumen. Recuerda que, aunque suelen ser los más baratos en la tienda, a la larga terminarás pagando la diferencia (y más) en tus facturas de luz.

El consumo de kWh

Justo debajo de las letras verás un número seguido de las siglas kWh. Este dato es vital para tu economía por la información tan relevante que muestra. Por ejemplo, en los frigoríficos se suele indicar el gasto anual y en las lavadoras o lavavajillas el gasto por cada 100 ciclos de uso. 

Nuestro consejo, como expertos en energía, es que, si dudas entre dos modelos con la misma letra, elijas siempre el que tenga el número de kWh más bajo.

Los pictogramas: detalles de uso diario

En la parte inferior verás iconos que explican cómo se comportará el aparato en tu casa sin necesidad de leer el manual. Estos detalles son: 

  • El nivel de ruido está representado por un altavoz y se muestra en decibelios (dB). Si tienes una cocina abierta al salón o no quieres ruidos molestos, es crucial que revises este icono para saber si el número que marca encaja con tus necesidades. 
  • El consumo de agua, representado por un pequeño grifo, te indica los litros por ciclo.

La capacidad se muestra con un icono de cajas o botellas que indican los kilos o litros que caben en el aparato.

Código QR

En la esquina superior derecha encontrarás un código que, al escanearlo con tu móvil, te llevará a la base de datos europea (EPREL) con detalles técnicos del aparato que no caben en la pegatina. 

Por ejemplo, puedes ver el consumo exacto en diferentes modos de funcionamiento (no solo el estándar), las dimensiones precisas del producto para ver si cabe en el hueco donde quieres colocarlo, o detalles sobre la garantía de reparación y piezas de repuesto. Por decirlo de alguna manera, es como el «manual de instrucciones» resumido antes de comprarlo.

El impacto real de la eficiencia en tu consumo eléctrico y tu bolsillo

La teoría dice que un aparato eficiente gasta menos, pero la realidad es que la diferencia entre una clase energética A y una G puede superar el 60 % de consumo. Para que te hagas una idea de lo que esto significa en tu día a día, vamos a poner un ejemplo real con el «rey» de la cocina: el frigorífico, ya que está conectado las 24 horas del día. 

Vamos a comparar dos frigoríficos combi de tamaño similar:

  • Primer modelo (Clase C actual, muy eficiente): consume unos 110 kWh al año.
  • Segundo modelo (Clase F o G, poco eficiente): puede llegar fácilmente a los 280 kWh al año.

La diferencia es de 170 kWh anuales. Al precio medio de la luz hoy en día, estamos hablando de que el frigorífico barato te está costando unos 40-50 € extra cada año solo por estar enchufado. Si tenemos en cuenta que un frigorífico dura unos 15 años, habrás pagado 750 € de más por no haber elegido uno eficiente en la tienda. ¡Más de lo que te costó el propio aparato!

Este tipo de cálculos son los que demuestran que la eficiencia no es un lujo, sino una forma de ahorro inteligente. Si, además, quieres seguir optimizando tu casa, te recomendamos esta guía para ahorrar luz, donde verás que elegir el aparato adecuado es solo el primer paso.

Además, para que el ahorro sea total, es fundamental que tu tarifa de luz sea competitiva y se adapte a tus hábitos. De nada sirve comprar una lavadora de bajo consumo si pagas un precio excesivo por la energía que consume. 

Ahora ya sabes que la eficiencia energética en electrodomésticos es una gran aliada para que tu consumo no se dispare. No obstante, si quieres que tu ahorro sea todavía mayor, ¡descubre nuestras tarifas de luz ahora!

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enchufe inteligente

¿Compensa instalar enchufes inteligentes con medidor de consumo?

Luz

¿Has oído hablar de los llamados enchufes inteligentes con medidor de consumo y quieres saber si realmente ayudan a ahorrar luz en casa? Puede que los hayas visto en internet o que algún amigo o familiar te haya hablado de ellos, pero es normal que te surjan dudas sobre si merece la pena apostar por ellos. Por eso, en este artículo, vamos a explicarte cómo funcionan estos pequeños dispositivos, qué ventajas tienen, cuándo usarlos y si de verdad pueden ayudarte a bajar la factura de la luz. 

¿Qué son los enchufes inteligentes con medidor de consumo y cómo funcionan?

Un enchufe inteligente con medidor de consumo es un producto que se conecta al enchufe de la pared y, sobre él, se enchufa cualquier aparato eléctrico para medir, controlar y mejorar la eficiencia energética en el hogar. De esta manera, además de suministrar corriente, podrás ver si un aparato está gastando más de lo que debería y tomar decisiones para reducir el consumo. Registran varios datos, como:

  • El consumo energético acumulado en kilovatios hora (kWh).
  • La potencia en tiempo real que está utilizando el aparato conectado.
  • El tiempo de funcionamiento
  • Un histórico de uso diario, semanal o mensual. 

¿Cómo funciona realmente?

Solo tendrás que conectarlo al enchufe y descargar la app asociada al fabricante en tu smartphone. Después, tendrás que vincular el enchufe con tu móvil por wifi siguiendo unos pasos muy sencillos de la propia aplicación. 

A partir de ahí, podrás controlar el gasto eléctrico en tiempo real y gestionar su uso de forma eficiente, incluso encendiendo o apagando a distancia el aparato con un solo toque. A su vez, podrás programar horarios automáticos o utilizar comandos de voz si tienes asistentes, como Alexa o Google Assistant.

Es importante aclarar que el enchufe inteligente no distingue entre diferentes dispositivos. Esto significa que, si conectas una estufa, te mostrará su consumo, y si después la desenchufas y pones una tostadora, por ejemplo, mostrará el nuevo consumo, pero no los separa automáticamente. Solo indica un total acumulado, no por aparato individual. 

Ahora bien, si conectas un solo aparato durante un periodo de tiempo concreto (por ejemplo, de 10:00 a 10:30) y luego lo desconectas, sí podrás ver en la app cuánta energía ha consumido ese aparato durante ese tramo. Eso sí, tendrás que ser tú quien controle esos momentos para saber a qué corresponde cada dato. Por tanto: 

  • Si conectas varios dispositivos a una misma regleta enchufada al enchufe inteligente, verás el consumo total del conjunto.
  • Si quieres saber cuánto consume cada aparato por separado, tendrás que conectarlos de uno en uno y fijarte en el consumo registrado durante ese tramo horario.  

Funciones clave para el ahorro con enchufes inteligentes

Aquí te contamos las funciones más útiles para tener un ahorro con enchufes inteligentes en casa sin renunciar al confort.

Eliminación del consumo fantasma

¿Sabías que muchos aparatos siguen consumiendo energía incluso cuando están apagados? Es lo que se llama consumo fantasma y se identifica, por ejemplo, cuando un televisor se queda con el piloto rojo encendido. Este consumo puede llegar a suponer un 10 % de tu factura de luz. Sin embargo, con un enchufe inteligente, podrás apagar completamente esos aparatos con un clic, sin tener que desenchufarlos.

enchufe inteligente casa

Programación por horarios

Una de las grandes ventajas de estos enchufes es que puedes programar el encendido y apagado automático. Por ejemplo, te permitirá poner la cafetera para que se encienda a las 7:30 y se apague sola a las 8:00. Igualmente, podrás programar una estufa para que funcione solo durante la tarifa valle, cuando la luz es más barata. 

Visualización del consumo y toma de decisiones

Tal y como explicamos con el funcionamiento, estos dispositivos te muestran en tiempo real y de forma acumulada cuánta energía se está gastando. Esto te permite identificar si, por ejemplo, estás usando una estufa vieja que gasta demasiado o si hay algún electrodoméstico poco eficiente. 

¿Cuánto ahorra un enchufe inteligente de este tipo?

El ahorro depende del empleo, pero se estima que puedes reducir tu consumo entre un 5 % y un 11 % solo por evitar el consumo fantasma y programar mejor tus aparatos. Para que veas claro cuánto ahorra un enchufe inteligente, vamos a ponerte un ejemplo sencillo. 

Imagina que tienes una estufa que se queda encendida por olvido 2 horas al día, con un consumo de 1.5 kWh por hora. Si la programas para que se apague sola, podrías ahorrar hasta 90 kWh al mes, que, según la tarifa que tengas contratada, pueden ser entre 15 y 20 €

¿Tienes dudas sobre si tu tarifa es la adecuada? Te animamos a contactar con nosotros para que podamos hacer un estudio personalizado de energía. 

Precio y características del mejor enchufe inteligente con medidor

El precio de estos dispositivos oscila desde 12 € hasta 35 €. En general, los más económicos ofrecen funciones básicas: medición en kWh, encendido/apagado remoto y programación horaria. A partir de los 20 €, ya suelen incluir estadísticas más detalladas, integración domótica y mejor conectividad. Algunos de los modelos más recomendados por su relación calidad-precio son:

  • TP-Link Tapo P110 (catalogado como mejor enchufe inteligente con medidor)
  • Meross MSS310
  • AVM FRITZ!DECT 200 (algo más caro, pero muy completo)

En todos los casos, a la hora de elegir uno, asegúrate de que:

  • Mida en kWh, no solo en amperios o vatios, pues es la unidad que se usa para pagar la factura de luz.
  • Soporte al menos 16 A (para aparatos potentes).
  • Tenga una app intuitiva, en español y con buenos gráficos.
  • Sea compatible con tu ecosistema (Google Home, Alexa, etc.).

¿Cuándo conviene instalarlos?

Hay muchos casos en los que compensa claramente:

  • Si tienes tarifa por tramos o con discriminación horaria, puedes programar el funcionamiento de tus aparatos en las horas más baratas. Por ejemplo, cargar el patinete a las 2 de la mañana.
  • Si estás intentando reducir tu consumo y no sabes por dónde empezar, pues estos enchufes te dan pistas claras de por dónde se escapa la energía.
  • Si tienes electrodomésticos antiguos sin programación, puedes «convertirlos» en inteligentes de forma sencilla.

En resumen, esperamos que hayas entendido que, si quieres hacer un uso eficiente de tu energía, el empleo de enchufes inteligentes con medidor de consumo es la opción idónea. Si, además, eliges una tarifa de luz que encaje con tus necesidades, el combo será perfecto. En Visalia, contamos con distintas opciones. ¡Contáctanos y te ayudamos a dar el primer paso hacia una casa más eficiente y un consumo más responsable!

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sistema hibrido calefaccion

Sistemas híbridos de calefacción: gas y electricidad trabajando juntos

Gas

¿Eres de lo que piensan que para calentar una vivienda debes elegir entre una caldera de gas o una bomba de calor eléctrica? Pues, además de esas dos opciones, actualmente también existe una tercera vía mucho más eficiente: los sistemas híbridos de calefacción

Esta tecnología combina ambos equipos para que trabajen de forma coordinada, utilizando en cada momento la fuente de energía que resulte más barata o eficaz según el frío que haga fuera. En este artículo, vamos a analizar cómo funciona este modelo de climatización. Además, hablaremos de cuáles son sus ventajas de ahorro y en qué casos es totalmente recomendable su uso.

¿Qué es la calefacción híbrida y cómo funciona para ahorrar energía?

Un sistema híbrido es la integración de una bomba de calor aerotérmica y una caldera de condensación bajo un control inteligente, que es el que se encarga de decidir qué equipo debe funcionar para calentar la casa con el menor coste posible. Ojo, no debes confundir la bomba de calor con el aparato de aire común, pues la aerotérmica no echa aire caliente, sino que utiliza la electricidad para calentar el agua que circula por los radiadores. 

Dicho esto, el sistema inteligente prioriza siempre la eficiencia siguiendo los modos de trabajo que te presentamos ahora.

Modo eléctrico: la eficiencia de la aerotermia

Este es el modo de ahorro por excelencia. Durante la mayor parte de la temporada, cuando las temperaturas no bajan de los 4ºC o 5ºC, la bomba de calor eléctrica se encarga de todo. Su gran secreto es que no genera calor quemando combustible, sino que lo transporta del aire exterior al agua de los radiadores, como dijimos anteriormente, con lo que su gasto es mínimo. Así, trabajando con la máxima eficiencia, mientras el clima sea suave, este motor será imbatible y mantendrá tus facturas controladas.

Modo mixto: el trabajo en equipo para días de frío intenso

¿Qué pasa cuando la temperatura en la calle empieza a desplomarse y vienen los días fríos de verdad? A la bomba de calor le cuesta más extraer energía de un aire que está muy frío y empieza a gastar más electricidad de la cuenta. En ese momento, el control inteligente detecta que la luz ya no es tan rentable y activa la caldera de gas de condensación como apoyo. Ojo, no apaga la electricidad, pues es la que mantiene el calor de base, sino que suma el gas para aportar la potencia que necesitan los radiadores para alcanzar la temperatura ideal sin que el gasto eléctrico se dispare.

Como es lógico, si cuentas con una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo diarios, la factura será menor que si no sabes ni la que tienes. En Visalia, por ejemplo, contamos con diferentes alternativas para que puedas escoger la que mejor encaje contigo.

Modo gas: la potencia máxima ante olas de frío o heladas

Hay momentos en los que, por puro sentido común y ahorro, lo mejor es dejar que el gas tome el mando. Esto ocurre principalmente en dos escenarios:

  • Frío polar: cuando estamos bajo cero, la bomba de calor eléctrica rinde muy poco. El sistema lo sabe y pasa el testigo a la caldera de gas, que calienta el agua de forma mucho más rápida y potente en condiciones extremas.
  • Picos de agua caliente: si hay varias personas duchándose a la vez, el gas es capaz de calentar agua de forma infinita e instantánea, algo que a la parte eléctrica le costaría mucho más tiempo y dinero.

Como habrá momentos en los que tu caldera trabajará a pleno rendimiento, es importante que cuentes con una tarifa de gas competitiva, como la nuestra.

calefaccion

Ventajas de los sistemas híbridos de calefacción

Si apuestas por una calefacción de gas y electricidad, obtendrás beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. Optar por una solución que combine gas y electricidad ofrece beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. ¡Vamos a ver los más destacados!

Optimización automática del gasto

La mayor ventaja es que no tendrás que estar pendiente de si la luz sube o el gas baja. El sistema cuenta con un software que conoce los precios y elige la energía más económica en cada franja horaria. Esto permitirá que reduzcas el gasto anual de forma automática, sin que tengas que sacrificar ni un grado de temperatura en casa.

Fiabilidad total: nunca te quedarás sin calefacción

Si dependes solo de un sistema y este falla, te quedarás a oscuras o pasando frío. En cambio, con el sistema híbrido tendrás dos generadores independientes, tal y como hemos explicado. Si por alguna razón la parte eléctrica tiene una incidencia, la caldera de gas asumirá el control, y viceversa. Es la seguridad de que, pase lo que pase con el suministro o los equipos, siempre tendrás agua caliente y calefacción en la vivienda.

Máxima eficiencia: energía que se multiplica

Mientras que una caldera convencional gasta 1 € para darte 1 € de calor, la parte eléctrica de tu sistema híbrido, la aerotermia, es capaz de multiplicar la energía. Así, por cada kWh de luz que consume, entrega hasta 4 kWh de calor a tus radiadores. Para que lo veas más fácil, es como si por cada litro de gasolina, tu coche te regalase tres más. 

Igualmente, la parte de aerotermia gasta mucha menos electricidad que los splits de aire acondicionado. Esta eficiencia tan alta es la que permitirá reducir tus facturas desde el primer mes.

¿En qué casos se recomienda el sistema híbrido?

En Visalia creemos que este sistema de calefacción eficiente es la opción ganadora, sobre todo, en estos dos perfiles:

  • Viviendas con radiadores de agua: si ya tienes la instalación de radiadores (o suelo radiante), es tu mejor opción. Aprovechará tu circuito de calefacción y no tendrás que meterte en obras de reforma.
  • Zonas de clima muy frío: donde la aerotermia sola no llega y gasta mucha luz, el sistema híbrido es el más inteligente. Recuerda que el gas entrará de refuerzo cuando haya heladas. 

Como ves, los sistemas híbridos de calefacción son la solución más inteligente para quienes ya tienen radiadores y no quieren elegir entre gas o electricidad. Si quieres cerrar el círculo del ahorro, te animamos a revisar nuestras tarifas de luz y gas. ¡Entra en nuestra web ahora!

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Instalacion gas

Qué tener en cuenta si compras una casa con instalación de gas antigua

Gas

Al encontrarse con una instalación de gas antigua en una casa que acabas de comprar, es conveniente comprobar bien distintos aspectos antes de dar por hecho que todo funciona correctamente. En un principio, puede que pienses que, si ya está hecha la instalación, te ahorrarás tiempo y dinero, pero, ojo, porque una conexión de gas obsoleta puede darte más de un susto, y no solo en la factura. En este artículo te explicamos qué revisar en la instalación de gas antes de usarlo, qué dice la normativa sobre instalaciones antiguas, cuándo conviene hacer una reforma del sistema de gas y cuánto te puede costar todo esto. ¡Vamos a por ello!

Qué revisar en una instalación de gas antigua antes de usarla?

Si te acabas de comprar una casa antigua y ya tiene instalación de gas, lo más probable es que lleve muchos años hecha. Está claro que tener gas en casa es muy cómodo, pero antes de nada debes revisar si esa instalación sigue siendo segura. Piensa que los materiales se estropean y oxidan, las normas cambian y lo que hace veinte años era seguro, puede que hoy no lo sea. Por todo ello, desde Visalia te recomendamos tener en cuenta estos pasos. 

Fugas invisibles y conexiones desgastadas

Con el tiempo, las tuberías pueden oxidarse o agrietarse, especialmente si son de materiales antiguos, como puede ser el hierro o el plomo. Eso puede generar fugas de gas peligrosas que no siempre huelen o se notan a simple vista. Por eso es fundamental que un técnico especializado revise la instalación de gas antes de usarla.

¿Tu cocina o caldera es compatible con el sistema antiguo?

Una instalación de gas antigua puede funcionar con butano, propano o gas natural, pero eso no significa que cualquier aparato moderno sea compatible, ya que muchas cocinas o calderas actuales necesitan presiones o conexiones distintas a las de hace 20 años.

De este modo, por ejemplo, una caldera de condensación moderna necesita una salida específica para los gases de combustión, y si no existe, habría que modificar la instalación. También puede pasar que los inyectores de una cocina antigua no sirvan para gas natural porque su funcionamiento es para butano y haya que cambiarlos.

Por eso, antes de enchufar nada, conviene que un técnico revise si tus equipos actuales (o los que quieras instalar) son compatibles con la red de gas existente.

Una vivienda con gas necesita una buena ventilación cruzada para que el aire circule y los gases no se acumulen. Esto incluye dos cosas básicas:

  1. Entrada de aire: una rejilla o hueco que permita renovar el aire en la estancia, por ejemplo, en la cocina o donde esté la caldera.
  2. Salida de gases: un conducto que permita expulsar los gases quemados al exterior, sin riesgo de que vuelvan a entrar en casa.

En instalaciones antiguas, estas salidas muchas veces son insuficientes o no cumplen la normativa actual. Si no corriges estos errores, puedes tener cortes de suministro automáticos o, peor aún, provocar acumulación de gases realmente peligrosos para la salud. 

gas casa antigua

Normativa actual para instalaciones de gas antiguas

Como ya hemos comentado, las leyes cambian con el tiempo, y lo que era válido hace unos años ahora puede estar fuera de normativa. Si vas a usar el sistema de gas tal y como está ahora en tu vivienda, necesitas comprobar que cumpla con la normativa para instalaciones antiguas.

Revisiones obligatorias y requisitos según el tipo de vivienda

En viviendas particulares, la revisión debe hacerse cada 5 años. Sin embargo, si compras una casa que lleva tiempo cerrada o sin suministro de gas, puede que la distribuidora te exija una inspección completa antes de poder dar de alta el servicio. Contar con un boletín actualizado puede ahorrarte ese trámite.

El certificado de instalación de gas: ¿cuándo es necesario y cuánto cuesta?

Si haces cambios o quieres reactivar el gas, necesitarás el certificado de instalación (el famoso boletín). Para que sea válido, lo tiene que emitir un técnico autorizado tras una inspección, y suele costar entre 50 y 120 €.

¿Cuándo merece la pena reformar una instalación de gas antigua?

No siempre es necesario cambiarlo todo, pero en muchos casos, una reforma en el sistema de gas te evitará problemas.

¿Reparar lo que hay o empezar de cero?

Si la instalación tiene más de 20 años, si usa materiales antiguos o si ha tenido fugas, lo más recomendable es sustituirla por una nueva. En el caso de que solo haya pequeños fallos o esté bien conservada, es posible mantener algunas partes, como los tubos si son de cobre o multicapa. No obstante, lo que suele sustituirse siempre es:

  • Tuberías oxidadas o de materiales obsoletos (hierro, plomo).
  • Llaves de paso en mal estado.
  • Reguladores antiguos.
  • Calderas o calentadores que no cumplen normativa.

Compatibilidad con nuevos sistemas: gas natural vs butano

Si la instalación está preparada para bombonas de butano o propano y quieres pasarte al gas natural, tendrás que adaptarla. Esto puede implicar:

  • Cambiar el regulador y algunos tramos de tubería.
  • Ajustar inyectores en cocinas y calentadores.
  • Verificar la ventilación obligatoria.

Un técnico especializado te podrá decir si te sale más rentable adaptar lo que tienes o empezar con una instalación nueva. 

¿Cuánto cuesta actualizar o revisar una instalación de gas antigua?

Vamos con los números. Esto es lo que te puedes encontrar según el estado de la instalación y el tipo de reforma que necesites.Precios orientativos de revisión y sustitución de elementos

A la hora de valorar si mantener, revisar o renovar una instalación de gas antigua en casa, los precios pueden variar mucho según el tipo de sistema, los materiales existentes y el trabajo que haya que hacer. Aquí te dejamos una guía con cifras medias para que te hagas una idea.

  • Revisión básica: entre 30 y 50 €
  • Reforma parcial (sustituir tramos, válvulas, etc.): desde 300 €
  • Sustitución completa con caldera moderna: entre 1.500 y 3.000 €, según tamaño de la vivienda y número de puntos de consumo.

Como ves, comprar una vivienda con una instalación de gas antigua en casa no tiene por qué ser un problema. Lo importante es hacer las revisiones adecuadas y cumplir siempre la normativa para ganar en confort, eficiencia y seguridad. Además, si quieres una tarifa de gas competitiva, te animamos a contactar con nosotros. ¡Entra en nuestra web ahora!

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Cómo elegir una batería para tu sistema de autoconsumo solar

Gas

Instalar paneles solares es el primer paso para reducir tu factura, pero para exprimir al máximo cada rayo de sol necesitas un sistema de almacenamiento de energía solar. Durante las horas de sol, tus placas alimentarán directamente los aparatos de tu casa, pero lo habitual es que produzcan mucha más electricidad de la que necesitas en ese instante. Por eso, si no dispones de una batería de autoconsumo solar, toda esa energía sobrante se verterá a la red eléctrica y se perderá. En cambio, si instalas una batería, ese excedente se guardará para que puedas utilizarlo por la noche, cuando tus placas ya no produzcan energía. Aquí te brindamos información muy útil sobre qué tecnología, capacidad y potencia debes valorar para acertar en la compra.

Tipos de baterías solares: ¿cuál es la tecnología que mejor te encaja?

No todas las baterías guardan la energía con la misma eficiencia, y aquí es donde se suelen encontrar más dudas. En Visalia queremos que entiendas que la tecnología que elijas no solo afecta a cuánto te ahorras, sino también a cuánto espacio necesitas sacrificar en casa.

Baterías de Litio (LiFePO4)

Es la tecnología que ha revolucionado el sector y la que recomendamos para la gran mayoría de los hogares. ¿Por qué? Porque esta batería es imbatible en tamaño y rendimiento, ya que permite acumular mucha electricidad en un espacio muy reducido. Así, podrás instalarla discretamente en una pared sin molestar. 

También hay que destacar que su composición química permite aprovechar hasta el 95 % de la energía que guardan sin que la batería sufra ni se desgaste antes de tiempo.

Baterías de gel y estacionarias

Aunque el litio es el rey en las ciudades, las baterías de gel y las estacionarias son las reinas de las casas de campo e instalaciones aisladas

A diferencia del litio, estas baterías son extremadamente robustas ante temperaturas muy extremas de frío o calor intenso, y soportan muy bien los tirones fuertes de energía, como cuando arranca un motor de riego o una bomba de pozo. No obstante, debes tener en cuenta que son bastante más voluminosas y pesadas que las de litio, por lo que necesitarás un lugar con bastante espacio y suelo firme para instalarlas.

Baterías de plomo-ácido y AGM

Son las más baratas, pero las más limitadas. Su gran «pero» es que no se recomienda descargarlas nunca más del 50 %. De hecho, cuando se consume habitualmente más de la mitad de su energía, la batería se estropea. 

Por otra parte, para obtener el mismo rendimiento útil que una pequeña batería de litio, necesitarías comprar un banco de baterías de plomo cuatro veces más grande. Por todo ello, en Visalia solo las aconsejamos para usos muy puntuales, como una caseta de herramientas, una segunda residencia de uso esporádico o una iluminación mínima de jardín.

Factores clave para acertar en la elección de tu batería

Para que tu inversión sea rentable a largo plazo, no basta con mirar solo el precio de tu batería fotovoltaica. Te aconsejamos analizar estos tres puntos fundamentales antes de elegir un modelo concreto.

Compatibilidad técnica

Este es el punto más crítico. Para que una batería funcione, necesitas un inversor híbrido. Si ya tienes placas, debes comprobar si tu inversor actual acepta baterías o si hay que añadir un equipo extra. Además, deben tener el mismo protocolo de comunicación, pues de lo contrario, el sistema no sabrá cuánta carga queda. A su vez, deberás elegir entre baja tensión (48V) o alta tensión, dependiendo de si buscas un sistema sencillo o uno de alto rendimiento.

Potencia de carga y descarga

No es lo mismo capacidad (la energía que cabe en el depósito) que potencia (con qué rapidez sale). Así, por ejemplo, si eliges una batería muy grande, pero con poca potencia, no podrás encender el horno y el aire acondicionado a la vez de noche sin tener que pagar luz a la red. Lo más habitual para una vivienda normal es apostar por una batería con potencia de al menos 3,5 kW o 5 kW.

autoconsumo solar

Capacidad y profundidad de descarga (DoD): ¿cuánto necesitas guardar?

Para elegir el tamaño adecuado de tu batería debes fijarte en cuánto gastas tú cuando ya no hay sol

La capacidad se mide en kilovatios hora (kWh) y es el tamaño del «depósito» de luz guardado. Una batería de 5 kWh suele ser suficiente para cubrir el gasto normal de una noche, como nevera, luces o televisión, tal y como ya hemos dicho anteriormente. En el caso de que tu casa sea grande o uses climatización de madrugada, lo ideal es elegir una de 10 kWh.

Aquí es donde entra la Profundidad de Descarga (DoD), que es el porcentaje de batería que se puede vaciar del depósito sin dañar el equipo. En las baterías de litio, podrás usar casi el 100 % de lo guardado, pero en las de plomo o gel, recuerda que lo ideal es no pasar del 50 %.

Vida útil y ciclos: ¿Cuántos años durará tu inversión?

En el mundo de los paneles solares con batería, la duración se mide en ciclos de carga y descarga (cada vez que la batería se llena y se vacía por completo). Así: 

  • Las baterías de litio ofrecen entre 6000 y 10 000 ciclos. Esto significa que, usándola todos los días, tendrás batería para unos 15 o 20 años
  • Las de plomo y gel apenas llegan a los 1500 o 2000 ciclos, por lo que suelen durar unos 5 o 6 años. 

Recuerda que, aunque comprar una batería de plomo parezca un ahorro, a los cinco años aproximadamente tendrás que volver a gastar dinero en adquirir otra, mientras que la de litio seguirá ahorrándote facturas durante dos décadas.

El precio de una batería y su rentabilidad real en 2026

Instalar una batería suele costar entre 2500 € y 5000 €. Sin embargo, en 2026 la rentabilidad es excelente gracias a los incentivos fiscales:

  1. Deducciones del IRPF: puedes recuperar hasta el 60 % del coste en tu declaración de la renta si mejoras la certificación energética de tu casa.
  2. Bonificaciones del IBI: muchos Ayuntamientos descuentan hasta el 50 % de este impuesto durante varios años solo por poner almacenamiento.

En resumen, elegir una batería de autoconsumo solar es dejar de depender de terceros para pasar a ser el gestor de tu propia energía. No obstante, si quieres seguir conectado a la red eléctrica, es importante revisar tu tarifa para comprobar que se adapte a tus necesidades. ¡Aquí te presentamos las disponibles en Visalia!

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