La energía produce uno de los gastos más altos en muchas compañías, pero la buena noticia es que reducir el coste energético en empresas es posible poniendo en práctica algunas estrategias. En este artículo hacemos un repaso de las que más destacan.
El punto de partida: la auditoría energética
Para disminuir el gasto de energía en negocios hay que hacer una investigación en el consumo, y ahí es donde entra en juego la auditoría energética. Este análisis técnico profundiza en las instalaciones, equipos y hábitos de consumo de la compañía.
Entre otras cosas, recoge el inventario que hay de equipos de climatización, iluminación, motores y sistemas de frío o aire comprimido. A su vez, analiza los patrones de consumo y propone mejoras.
Según datos de auditorías realizadas en distintos sectores, si se corrigen las ineficiencias detectadas, se puede reducir entre un 10 % y un 40 % el consumo energético anual.
Por ejemplo, las empresas del sector industrial que han sustituido calderas convencionales por bombas de calor de aerotermia han obtenido ahorros notables.
¿Es obligatoria la auditoría energética?
En España, si tu empresa es grande (más de 250 empleados o más de 50 millones de euros de facturación), el Real Decreto 56/2016 te obliga a realizar una auditoría cada cuatro años. Sin embargo, si eres una pyme, aunque no sea obligatorio por ley, es la mejor inversión que puedes hacer.
Medidas de eficiencia energética que funcionan
Para mejorar la eficiencia energética de tu negocio, existen medidas que no cuestan nada y otras que requieren inversión, pero con una amortización muy rápida.
Cambios de coste cero (o casi cero)
Hay gestos simples, como apagar los equipos cuando no se usan para evitar el consumo en standby, ajustar la temperatura de la climatización según la ocupación real o asegurar que las puertas y ventanas están bien cerradas cuando el aire acondicionado está en marcha, que generan ahorros inmediatos y no se necesitan ningún tipo de inversión.
Iluminación LED: rápida y rentable
¿Sigues usando tubos fluorescentes o bombillas tradicionales? Si la respuesta es sí, ¡estás perdiendo dinero cada segundo! Si cambias a la tecnología LED podrás reducir tu consumo en iluminación entre un 50 % y un 80 %. Si, además, añades sensores de presencia y reguladores de intensidad para que las luces solo se enciendan cuando y donde sea necesario, la optimización de consumo será máxima.
Motores y sistemas industriales
Los motores eléctricos también representan una parte muy importante del consumo total. Por eso, si se sustituyen por modelos modernos de alta eficiencia, podrán adaptar su potencia al trabajo real que realiza la máquina en cada momento. Esto hará que se elimine el consumo innecesario.
Algo similar ocurre con los sistemas de frío industrial o los compresores de aire, puesto que, si revisas y optimizas su funcionamiento, podrás generar ahorros muy relevantes.

Monitorización del consumo
Saber cuánto se gasta en energía es solo el primer paso, pues también es necesario saber cuándo, dónde y por qué se gasta. Ahí entra en juego la monitorización energética en tiempo real.
Sistemas IoT para la gestión del consumo
Gracias a los sistemas IoT (Internet de las Cosas), puedes instalar sensores que te dicen exactamente qué máquina está consumiendo más de lo debido en cada momento. Esto no solo sirve para detectar averías antes de que ocurran, sino para ver anomalías que a simple vista pasan desapercibidas.
Se ha comprobado que las empresas que monitorizan su gasto logran ahorrar entre un 15 % y un 20 % adicional. Si además automatizas las respuestas, es decir, que el sistema no solo detecte el problema, sino que active una respuesta (por ejemplo, que el sistema baje la intensidad de la luz si hay suficiente claridad exterior), el ahorro de energía puede subir hasta el 30 %.
Contratación energética: no basta con consumir menos
A veces, para bajar los costes operativos, no hace falta gastar menos electricidad, sino pagar menos por la que consumes. Por eso, te recomendamos seguir estos consejos.
Revisar la potencia contratada
Uno de los errores más habituales en empresas es tener contratada una potencia muy superior a la que realmente se utiliza. Cada kilovatio de más tiene un coste fijo mensual, independientemente de si usas o no la energía. Una revisión del perfil de tu consumo con un especialista puede hacer que tu ahorro sea notable.
Aprovechar las horas valle
Si tu actividad lo permite, aprovechar las horas valle (noches o fines de semana) para procesos que consuman mucho, como cargar flotas de vehículos eléctricos, bajará drásticamente el precio medio que pagas por kWh.
Mercado libre vs. mercado regulado
Si tu empresa tiene un volumen de consumo elevado, debes valorar si el mercado libre te ofrece mejores condiciones que el precio regulado. Contar con asesoramiento especializado, como el que disponemos en Visalia, para elegir la tarifa que mejor se adapte a tu día a día puede marcar una diferencia importante en tu factura anual.
Energía renovable: opciones disponibles
Si de verdad quieres blindar tu empresa contra las subidas de precios, te aconsejamos que empieces a apostar por la energía renovable para generar electricidad. Instalar paneles fotovoltaicos en tu nave o edificio puede recortar tu factura entre un 40 % y un 70 %.
Sin embargo, si no quieres o no puedes hacer la inversión inicial, el autoconsumo compartido del barrio solar puede ser tu mejor opción. En este caso, podrás beneficiarte de la energía de una instalación fotovoltaica cercana sin poner un euro de tu bolsillo más allá de una suscripción mensual con un % de participación.
Los gastos de instalación y mantenimiento corren a cargo de la empresa gestora. En Visalia, por ejemplo, contamos con diversas en distintos puntos de España. El único requisito es que tu compañía esté situada a menos de 5 km de una de estas instalaciones.
Por otra parte, la instalación de sistemas de almacenamiento en baterías es otra estrategia en auge que permite acumular la energía generada durante el día para usarla en periodos nocturnos o de alta demanda.

En resumen…
La clave para reducir el coste energético en empresas está en partir de un diagnóstico, identificar las mejoras y ejecutarlas de manera planificada. En Visalia, trabajamos con empresas para transformar la energía en una ventaja competitiva y no en un coste difícil de controlar. Si quieres saber cuánto podría ahorrar tu empresa, ¡contacta con nosotros y solicita un análisis personalizado!






